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Cerezas
Las cerezas y las guindas son los frutos del cerezo y del guindo
respectivamente, árboles de la familia de las
Rosáceas que alcanzan hasta 20 metros de altura. Esta
familia incluye más de 2.000 especies de plantas
herbáceas, arbustos y árboles distribuidos por las
regiones templadas de todo el mundo. Las principales frutas
europeas, además del rosal, pertenecen a esta gran familia.
Existen cientos de variedades de cerezas. Sus productores las
clasifican por su sabor en dulces o agrias. También existen
híbridos de variedades dulces y agrias que pueden comerse
tanto frescas como cocinadas en un sin fin de formas. Las cerezas
silvestres, clasificadas como fruta agria, se denominan guindas y
son las antecesoras de todas las variedades actuales.
Propiedades Nutritivas
La cereza es rica en hidratos de carbono, sobre todo fructosa, si
bien su valor calórico es moderado respecto de otras frutas.
Aporta cantidades significativas de fibra, que mejora el
tránsito intestinal. En lo que se refiere a su contenido de
vitaminas, están presentes en pequeñas cantidades la
provitamina A y la vitamina C. Lo que en realidad destaca de las
cerezas es su contenido en flavonoides (sobre todo antocianos,
relacionados con el color característico de estas frutas) y
ácido elágico del grupo de los polifenoles, ambos
excelentes antioxidantes. Tiene cantidades importantes de potasio y
en menor proporción, magnesio y calcio, este último
de peor aprovechamiento que el que procede de los lácteos u
otros alimentos que son buena fuente de dicho mineral. El potasio,
es un mineral necesario para la transmisión y
generación del impulso nervioso y para la actividad muscular
normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la
célula.
La Fruta y Su Salud
Las cerezas tienen un elevado contenido en antocianos y
ácido elágico, de acción antioxidante y
antiséptica; para combatir infecciones. Los antioxidantes
bloquean el efecto dañino de los denominados "radicales
libres". Por su abundancia de potasio, el consumo de cerezas y
guindas se ha de hacer con moderación en caso de
insuficiencia renal, en la que el aporte de potasio está
restringido. Sin embargo, por su alto contenido en agua y potasio,
posee un efecto diurético beneficioso en caso de
hiperuricemia o gota y litiasis o cálculos renales
(facilitan la eliminación de ácido úrico y sus
sales), hipertensión arterial u otras enfermedades asociadas
a retención de líquidos. También conviene su
consumo cuando se emplean diuréticos que eliminan dicho
mineral, y en caso de bulimia debido a los episodios de
vómitos autoinducidos que originan grandes pérdidas.
Su contenido de fibra le confiere propiedades laxantes. La fibra
previene o mejora el estreñimiento, contribuye a reducir las
tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia
(niveles de azúcar en sangre) en las personas que tienen
diabetes. No obstante, las cerezas más tardías tienen
mayor contenido en azúcares por lo que las personas con
diabetes y quienes llevan a cabo regímenes para perder peso
deberán tener en cuenta la ración de consumo.
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